Pelusas y Rastrojos

El lado más diferente de mis amigos y algunas otras frikadas jijiji

9.11.06

Saint Exupéry

Si alguien ama a una flor de la que no existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas, es bastante para que sea felíz cuando mira a las estrellas. Se dice "Mi flor está allí, en alguna parte". Y si el cordero come la flor para él es como si, bruscamente, todas las estrellas se apagaran. Y eso, ¿no es importante?

5 Comments:

  • At 5:27 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Mi vida es algo aburrida. Cazo gallinas y los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen como también los hombres se parecen entre sí. Francamente me aburro un poco. Estoy seguro que..., si me domesticas mi vida se verá envuelta por un gran sol. Podré conocer un ruido de pasos que será bien diferente a todos los demás. Los otros pasos, me hacen correr y esconder bajo la tierra. Pero el tuyo sin embargo, me llamará fuera de la madriguera, como una música. Mira! Puedes ver allá a lo lejos los campos de trigo? Yo no como pan, por lo que para mí el trigo es inútil. Los campos de trigo nada me recuerdan. Es triste! Pero tú tienes cabellos de color oro. Cuando me hayas por fin domesticado, el trigo dorado me recordará a ti. Y amaré el sonido del viento en el trigo...

     
  • At 11:49 a. m., Blogger Pijureta said…

    Increíble... Quién eres??

     
  • At 9:06 p. m., Anonymous Anónimo said…

    El planeta del principito tenía flores simples, con una sola hilera de pétalos, no molestaban a nadie ya que apenas ocupaban lugar. Se las hallaba de pronto una mañana entre la hierba y luego por la noche, se extinguían. Pero... aquélla, de la que hablaba el principito, germinó un día de una semillita traída quién sabe de dónde y a quien el principito había vigilado muy de cerca.Podía tal vez ser un nuevo tipo de baobab. Pero al poco tiempo dejó de crecer y comenzó a transformarse en una bella flor. El principito que asistió a todos los cambios que iban produciéndose, al ver el capullo enorme, creyó que de ello iba a surgir alguna aparición milagrosa. Y, al abrigo de su cámara verde parecía no terminar nunca de preparar su embellecimiento. Elegía con sumo cuidado sus colores. Lentamente se vestía ajustando uno a uno sus pétalos. No quería nacer llena de arrugas como las amapolas. Quería aparecer con el pleno resplandor de su hermosura. Era por cierto muy coqueta. Por fin una mañana, decidió mostrarse junto con la salida del sol.

     
  • At 4:49 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Uoo!!! un violador eskizofreniko en potencia ! empezaba a pensar ke era el uniko enfermo ke leia este blog...

     
  • At 11:17 a. m., Blogger Pijureta said…

    jajaja, yo tb xo sigo escribiendo...

     

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