Sin prisa...

Nunca quise soñar demasiado
pero soñar me hace ser yo mismo:
un remolino de ideas e intenciones,
un gesto que me encoja el cuerpo.
Imaginar es tener sueños,
sueños que se realizan y
sueños que se entierran...
Y éste sueño se escapó a través de mi risa
y la realidad me mecía en
el regazo del tiempo.
Ya nunca podré tener prisa.
A su lado los deseos ,que
con palabras luchan,
misteriosos e implacables,
sólo míos,
a veces, compartidos
pero -eso sí- inacabables...
¿Cuánto es "demasiado"?

2 Comments:
At 12:06 a. m.,
MaFo said…
esto me suena...
Pero bueno, ya sabes lo que dice Calderon de la Barca de los sueños...
At 1:55 p. m.,
Pijureta said…
quizá todos hablamos más de la cuenta...
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